Durante el conflicto, los bloqueos de caminos generaron desabastecimiento principalmente en las ciudades de La Paz y El Alto, además de una crisis humanitaria entre los transportistas varados en las carreteras. A eso se suma la cantidad de fallecidos, cuya muerte se produjo en el contexto de las medidas de presión.

“En la historia última y reciente historia democrática de nuestro país, creo que este es el evento, creemos que es el evento más nocivo donde más daño nos hemos hecho entre bolivianas y bolivianos”, lamentó Callisaya.

“Es una experiencia que no deberíamos de volver a reeditar y debemos de prevenir esta situación, gestionando adecuadamente las conflictividades no solamente cuando se están desarrollando, sino en un nivel inicial”(FUENTE ERBOL)