La Comisión de Transición del gobernador René Joaquino reportó una serie de falencias en el Servicio Departamental de Salud de Potosí tras una evaluación preliminar de la institución. Entre las principales observaciones se mencionan presuntas prácticas de nepotismo y debilidades estructurales en el sistema de salud, lo que genera preocupación sobre la calidad de la gestión sanitaria en el departamento.
De acuerdo con el informe, uno de los aspectos más críticos es la falta de acreditación en la mayoría de los establecimientos de salud. De los cerca de 500 centros existentes, únicamente 20 cuentan con acreditación plena, lo que evidencia una limitada capacidad institucional. Asimismo, hospitales de referencia como el Hospital Daniel Bracamonte y el Hospital Eugenio Natalini aún no han completado este proceso y se encuentran en etapa de regularización.
El responsable de transición del SEDES, Javier Mundocorre, denunció además que presuntamente familiares del actual director estarían desempeñando funciones en distintas áreas de la institución. Esta situación, según indicó, refuerza las observaciones sobre posibles casos de nepotismo y subraya la necesidad de implementar medidas correctivas urgentes para fortalecer la transparencia y eficiencia del sistema de salud.