El creciente clima de violencia en Bolivia ha motivado un pronunciamiento de la Iglesia Católica, que exhorta a la población a fortalecer su vida espiritual como camino para afrontar la crisis social. Renán Aguilera, monseñor de la diócesis de Potosí, hizo un llamado directo a los fieles a profundizar su comunión con Dios, destacando la necesidad de recuperar valores fundamentales frente a los constantes episodios de agresión y conflicto.
La autoridad eclesiástica advirtió que la pérdida de respeto por la vida humana se evidencia en los hechos violentos que se registran en distintas regiones del país. En ese contexto, subrayó que la respuesta no debe centrarse únicamente en medidas materiales o políticas, sino también en un compromiso espiritual basado en la fe, la oración y la unidad de la comunidad cristiana.
Aguilera sostuvo que una relación más sólida con Dios permitirá a la sociedad encontrar esperanza, paz y fortaleza para enfrentar los desafíos actuales. Asimismo, instó a los creyentes a convertirse en agentes de reconciliación y diálogo, promoviendo una cultura de paz que contribuya a frenar la escalada de violencia que preocupa a Bolivia.