Las filas en los surtidores de combustible han reaparecido con fuerza en Potosí, provocando una creciente preocupación entre la población y, especialmente, en el sector del transporte público. La escasez de carburantes ha derivado en largas esperas que afectan el normal funcionamiento de distintas actividades económicas y la movilidad urbana en la región.
Choferes del transporte sindicalizado denuncian que la situación ha reducido significativamente su capacidad operativa, permitiéndoles trabajar apenas con el 60% de sus vehículos. Según explican, gran parte de su tiempo se destina a hacer fila en los surtidores, lo que limita la frecuencia del servicio y repercute directamente en sus ingresos diarios.
El exdirigente del sindicato 16 de Noviembre, Rolando Martínez, señaló que la dinámica actual obliga a los transportistas a trabajar un día y perder el siguiente intentando abastecerse de combustible. Esta situación, aseguró, está generando un impacto económico negativo y agrava la crisis en el sector.