Potosí experimenta una notable mejora en la distribución de combustible, según informó la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Las largas filas en los surtidores han disminuido considerablemente gracias al incremento en los volúmenes entregados: actualmente, cada estación de servicio recibe entre 25.000 y 30.000 litros de gasolina, mientras que el despacho de diésel alcanza los 20.000 litros por unidad. Esta medida busca garantizar un abastecimiento constante y eficiente para la población.
El director distrital de la ANH en Potosí, Erick Bronson, explicó que el objetivo principal de esta estrategia es asegurar que los usuarios accedan al combustible sin demoras excesivas. «Queremos que el suministro sea continuo y que las personas no tengan que esperar tanto tiempo para cargar», afirmó. La iniciativa ha sido bien recibida por la ciudadanía, que percibe una mejora en el servicio tras semanas de escasez intermitente.
No obstante, Bronson advirtió sobre prácticas irregulares detectadas en algunos puntos de distribución. Señaló que ciertos conductores estarían intentando abastecerse más de una vez al día mediante maniobras indebidas, lo que pone en riesgo la equidad del suministro. Ante esta situación, la ANH anunció que reforzará los controles para evitar que estas acciones perjudiquen a otros usuarios y se mantenga un flujo justo de combustible en la región.