El transporte pesado de Potosí expresó su preocupación y malestar por la persistencia de largas filas en las estaciones de servicio para abastecerse de diésel, una situación que continúa afectando el desarrollo normal de sus operaciones. Según los transportistas, algunos conductores deben esperar hasta tres días para acceder al combustible, permaneciendo incluso durante las noches en sus vehículos.
El secretario de Relaciones de la Federación Regional del Transporte Pesado, Favio Segarra, señaló que la escasez de diésel está generando importantes pérdidas económicas para el sector. Explicó que los retrasos en la carga y entrega de mercancías derivan en el incumplimiento de los plazos establecidos con los clientes, lo que se traduce en sanciones y multas para los transportistas.
Ante este panorama, el sector pidió a las autoridades competentes adoptar medidas que permitan regularizar el suministro de carburantes y garantizar el abastecimiento oportuno. Los transportistas advirtieron que la continuidad de este problema pone en riesgo el cumplimiento de sus actividades y afecta la cadena logística y el movimiento económico de la región.