A más de dos semanas de presentada la denuncia por presunto acoso sexual contra una funcionaria de la Asamblea Legislativa Departamental de Potosí, el proceso investigativo no registra avances significativos, generando preocupación en distintos sectores. La denuncia fue formalizada el pasado 17 de marzo ante el Ministerio Público y señala como presunto agresor a un asambleísta departamental.
Desde la Asociación de Mujeres Asambleístas, su presidenta Jhenny Quisberth expresó su inquietud por la falta de celeridad en el tratamiento del caso, así como por la ausencia de medidas de protección a favor de la víctima. La representante advirtió que la demora en las investigaciones podría derivar en situaciones de mayor vulnerabilidad para la denunciante.
Según las declaraciones de Quisberth, el presunto agresor continuaría con actitudes de burla hacia la víctima, minimizando la gravedad de la denuncia e incluso haciendo referencia a casos de exautoridades. Esta situación ha intensificado las críticas sobre la actuación de las instancias correspondientes, en medio de pedidos para que se garantice una investigación transparente y oportuna.