La ciudad de Potosí atraviesa una creciente preocupación social tras la paralización del Alimento Complementario Escolar, un beneficio clave para miles de estudiantes. La medida, que se suma a otros efectos de la actual crisis institucional, ha generado incertidumbre entre padres de familia y la comunidad educativa, que teme por la continuidad de este apoyo nutricional.
La Junta Distrital de Padres de Familia de Potosí manifestó su inquietud ante la falta de soluciones y advirtió que la suspensión del programa afecta directamente el bienestar de los escolares. El vicepresidente de la organización, Aníbal Ortega, lamentó la situación y pidió a las autoridades competentes tomar acciones urgentes para restablecer el servicio.
Ortega solicitó además a la Sala Constitucional emitir un pronunciamiento claro y definitivo sobre la legalidad del actual alcalde, señalando que la falta de certeza jurídica estaría incidiendo en la interrupción del programa alimentario. Mientras persista la indefinición institucional, advirtió, se mantendrá en riesgo la continuidad de este beneficio destinado a la población estudiantil.