Las recientes evaluaciones técnicas realizadas en las salas de la Casa Nacional de Moneda evidenciaron un preocupante estado de deterioro en la infraestructura del histórico edificio. El diagnóstico reveló la presencia de filtraciones de agua y goteras en varios ambientes, obligando a la instalación de carpas improvisadas para proteger los espacios afectados.
El director de la Casa Nacional de Moneda, Daniel Oropeza, calificó la situación como crítica y advirtió que estas condiciones representan una amenaza directa para las valiosas piezas históricas que se conservan en el lugar. Señaló que la humedad y las filtraciones pueden provocar daños irreversibles en documentos, maquinaria y objetos patrimoniales de alto valor cultural.
Ante este escenario, la autoridad subrayó la necesidad de una intervención urgente para preservar uno de los repositorios culturales más importantes del país. Oropeza hizo un llamado a las instancias correspondientes para gestionar recursos y ejecutar trabajos de restauración que garanticen la protección del patrimonio histórico y la seguridad de las salas de exposición.