El inicio del año escolar en las zonas periurbanas se ve empañado por serias deficiencias en infraestructura y equipamiento educativo. Padres de familia denunciaron que varios estudiantes están obligados a pasar clases en ambientes deteriorados y sin pupitres, una situación que evidencia la precariedad en la que se desarrolla la educación en estos sectores.
Según las denuncias, la falta de mobiliario escolar ha llevado a que los alumnos deban sentarse sobre adobes para recibir sus clases, afectando directamente su comodidad y proceso de aprendizaje. Estas condiciones, señalan los padres, vulneran los derechos básicos de los estudiantes y reflejan la falta de atención a las necesidades educativas más elementales.
Al respecto, el presidente de la Coordinadora de Zonas Periurbanas, Wilson Copa, advirtió que esta problemática no solo incide negativamente en la calidad educativa, sino también en la dignidad de los estudiantes. La dirigencia exige a las autoridades educativas una intervención urgente para garantizar condiciones adecuadas y un inicio de clases digno para todos los escolares.