A pocas horas de recibir el Año Nuevo, el precio de la carne de cerdo se incrementó de manera considerable en los mercados de la ciudad de Potosí, generando inquietud entre los consumidores. El kilo del producto, que hasta la semana pasada se vendía entre 38 y 40 bolivianos, ahora se comercializa hasta en 45 bolivianos, afectando principalmente a las familias que mantienen esta carne como parte esencial de sus platos tradicionales de fin de año.
Ante esta situación, el intendente municipal, Bladimir Martínez, informó que el Gobierno Municipal intensificará los operativos de control en los principales centros de abasto. La autoridad explicó que el objetivo es evitar la especulación y los incrementos injustificados, además de garantizar que la población pueda adquirir el producto a precios justos durante las festividades.
Martínez aseguró que los controles serán permanentes y se mantendrán durante los días festivos, advirtiendo que se aplicarán sanciones a los comerciantes que incumplan las normas vigentes. Asimismo, exhortó a la ciudadanía a denunciar cualquier irregularidad para permitir una intervención oportuna y proteger la economía de los hogares potosinos.