Durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, el comercio informal registró un crecimiento sin precedentes, ocupando calles, avenidas y diversos espacios públicos de la ciudad. Esta expansión alteró de forma visible la dinámica comercial, dejando a los mercados tradicionales con una baja afluencia de clientes y una considerable reducción en sus ventas, situación que encendió la alarma entre los comerciantes formales.
El presidente de la Federación de Gremiales, Claudio Clemente, informó que, de acuerdo con el último reporte del sector, la actividad del comercio informal aumentó en un 200% durante las fiestas de fin de año. Según explicó, este incremento evidencia una débil fiscalización y control por parte de las autoridades competentes, lo que permitió la proliferación de puestos improvisados en zonas no autorizadas.
Clemente también señaló que muchos consumidores optaron por estos espacios informales debido a los precios más bajos que ofrecen, generando una competencia desigual para los comerciantes establecidos. Ante este panorama, el sector gremial expresó su preocupación y reiteró el llamado a las autoridades para reforzar las medidas de regulación y ordenamiento, con el fin de proteger la actividad formal y garantizar condiciones equitativas en el comercio urbano.