La Defensoría del Pueblo expresó su preocupación ante el incremento de muertes registradas en el interior de minas, donde la mayoría de las víctimas son jóvenes provenientes de diversas provincias que buscan mejorar sus ingresos económicos. La Delegada Defensorial, Jackeline Alarcón, alertó que esta situación refleja una problemática estructural vinculada a las condiciones en las que se desarrolla la actividad minera.
Según explicó Alarcón, muchos de estos trabajadores se enfrentan a escenarios laborales precarios, con deficiencias en materia de seguridad y, en algunos casos, sin una remuneración acorde al esfuerzo y riesgo que implica su labor. La representante defensorial remarcó que estas falencias incrementan la vulnerabilidad de los jóvenes, quienes arriesgan su vida diariamente en el interior de las minas.
Ante este panorama, la Defensoría del Pueblo instó a las autoridades competentes y a las empresas mineras a reforzar los controles y garantizar condiciones adecuadas de seguridad y salud laboral. Alarcón enfatizó que la protección de los trabajadores debe ser una prioridad, recordando que detrás de cada víctima existen familias que sufren pérdidas irreparables.