Una serie de granizadas registradas en los últimos días afectó gravemente a los municipios de Ckochas, Chaqui y Betanzos, provocando pérdidas significativas en la floración de frutales de durazno. Los productores de la región manifestaron su preocupación por el impacto que este fenómeno climático tendrá en la próxima cosecha, especialmente en una etapa clave del ciclo agrícola.
El secretario de Desarrollo Agropecuario de la Gobernación, Genaro Méndez, informó que equipos técnicos se encuentran realizando evaluaciones en campo para determinar el alcance real de los daños. “Estamos en plena etapa de verificación. Una vez tengamos los informes consolidados, definiremos las medidas necesarias para apoyar a los afectados”, declaró.
Las autoridades no descartan activar planes de contingencia o gestionar recursos de emergencia para asistir a los productores perjudicados. Mientras tanto, se pidió a los gobiernos municipales colaborar con la recolección de información para acelerar las acciones de respuesta y recuperación en las zonas impactadas.