Con miras a las próximas elecciones presidenciales, la Policía Nacional ha definido un plan operativo que contempla el despliegue de 1.300 efectivos en todo el territorio nacional. La estrategia busca asegurar un entorno de orden y tranquilidad durante la jornada electoral, con presencia policial en cada uno de los recintos habilitados para la votación.
El comandante de la Policía, Fernando Barrientos, informó que el objetivo principal es garantizar un proceso pacífico, transparente y libre de incidentes. Para ello, los uniformados realizarán labores de control, patrullaje preventivo y resguardo de material electoral, tanto en zonas urbanas como rurales.
Barrientos también hizo un llamado a la ciudadanía para colaborar con las autoridades y mantener una actitud cívica durante toda la jornada. “La seguridad es responsabilidad de todos. Queremos que este proceso democrático se desarrolle en un ambiente de respeto y participación”, afirmó.