Después de que el Gobierno autorizó por decreto las importaciones de gas natural para consumo propio o generación eléctrica, analistas han coincidido que el potencial energético de Bolivia no ha sido aprovechado debido al modelo que se implementó durante dos décadas del Gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) y que ahora puede conllevar a una situación de déficit energético con impacto a la industria y población.

“De corazón energético exportador a corazón energético importador”, ironizó el analista y exministro Álvaro Ríos en ERBOL, en referencia a los anuncios que se hicieron en el Gobierno de Evo Morales de hacer de Bolivia el “corazón energético” de Sudamérica, pero que en la realidad desembocó en una situación de déficit energético por la falta de inversión.

Ríos sostuvo que el problema de fondo radica en la falta de reposición de las reservas de gas natural consumidas durante los últimos años, debido a la ausencia de inversiones suficientes en exploración. A su juicio, el modelo estatista impulsado por el MAS trasladó a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) la responsabilidad de desarrollar nuevos proyectos, sin que la estatal consiguiera resultados capaces de compensar la declinación de los campos productores. FUENTE ERBOL