La Junta Distrital de Padres de Familia manifestó su preocupación ante el paro de 24 horas anunciado por el Magisterio nacional para el próximo lunes, debido a las posibles afectaciones que esta medida podría ocasionar en los estudiantes. Los padres consideran que la suspensión de actividades llega en un momento delicado, ya que muchos alumnos se encuentran en plena etapa de evaluaciones académicas.
La presidenta de la Junta Distrital, María Núñez, pidió a los maestros buscar estrategias de movilización que no perjudiquen directamente a los escolares. Señaló que interrumpir las clases durante el periodo de exámenes podría provocar retrasos en el avance curricular y generar dificultades en el rendimiento de los estudiantes, especialmente en quienes deben cumplir con evaluaciones programadas.
Asimismo, Núñez indicó que existen reclamos de algunos padres de familia respecto al cumplimiento de las horas de trabajo por parte de ciertos docentes. En ese sentido, exhortó al sector del Magisterio a agotar las instancias de diálogo y negociación antes de asumir medidas de presión, priorizando el derecho a la educación y la estabilidad académica de los estudiantes.