La Federación de la Construcción de Potosí declaró estado de emergencia ante la profunda crisis que atraviesa el sector, marcada por el incremento sostenido en el precio de los materiales de construcción. En los últimos meses, los costos se han duplicado, situación que ha obligado a muchas familias en Potosí a postergar o desistir de la edificación de sus viviendas, además de provocar la paralización de diversos proyectos en ejecución.
El secretario general de la organización, Grover Córdoba, explicó que el encarecimiento de insumos ha impactado directamente en la dinámica del sector, reduciendo significativamente la inversión privada y afectando la continuidad de obras tanto particulares como colectivas.
Como consecuencia, la demanda de mano de obra ha registrado una fuerte caída, dejando a numerosos trabajadores sin fuentes de empleo. El sector advierte que, de no adoptarse medidas urgentes para estabilizar los precios y garantizar el abastecimiento, la crisis podría profundizarse y tener efectos prolongados en la economía local.