La suscripción de contratos para la explotación del litio entre el Gobierno boliviano y empresas de China ha generado críticas en distintos sectores, particularmente desde el ámbito político y analítico. El tema ha reavivado el debate sobre la gestión de los recursos naturales estratégicos del país y su impacto en la economía nacional y regional.
El analista político José Romay cuestionó duramente estos acuerdos, calificándolos como una de las decisiones más perjudiciales del presidente Luis Arce. Según señaló, la firma de estos contratos constituye un “engaño de gran magnitud” para Bolivia, al considerar que no se estaría resguardando adecuadamente el valor ni los intereses del país en torno a la explotación del litio.
Asimismo, advirtió que estas decisiones podrían tener consecuencias significativas para el departamento, debido a la importancia económica y geopolítica de este recurso. En ese sentido, instó a un mayor análisis y transparencia en la gestión de los contratos, así como a garantizar que los beneficios derivados de la explotación del litio favorezcan efectivamente a la población boliviana.