Una profunda controversia sacude a la Asamblea Legislativa Departamental de Potosí tras la elección de una nueva directiva en una sesión realizada la noche del lunes 2 de marzo. Un grupo de 17 asambleístas departamentales llevó adelante la designación de autoridades en medio de cuestionamientos sobre la legalidad del procedimiento, en un contexto que sectores críticos califican como vulneración de la institucionalidad democrática.
La sesión fue encabezada por el asambleísta Reynaldo Romana, donde se proclamó a Jhenny Quisbert como presidenta y a Marcial Ayali como vicepresidente del ente legislativo departamental. Diversas voces de la sociedad civil señalaron que la determinación desconoce los principios normativos que rigen el funcionamiento de la institución, calificando el hecho como un “golpe institucional” que afecta los intereses del departamento.
Por su parte, el actual presidente de la ALDP, Grover Yelma, anunció el inicio de acciones legales contra los asambleístas que promovieron y participaron en la elección observada. La situación abre un nuevo capítulo de tensión política en el órgano legislativo departamental, mientras se aguarda un pronunciamiento oficial que esclarezca la validez de los actos asumidos y sus posibles consecuencias jurídicas.