Ante la creciente preocupación por la cantidad de muertes y accidentes registrados en el Cerro Rico de Potosí, cinco instituciones decidieron articular acciones conjuntas para exigir el cumplimiento estricto de las normas de seguridad en las labores mineras. La medida surge como respuesta a los constantes siniestros que han encendido la alerta sobre las condiciones de trabajo en uno de los principales centros productivos del departamento.
La delegada defensorial, Jackeline Alarcón, informó que la coordinación involucra a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, la Jefatura de Trabajo, el Defensor del Pueblo, la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin) y la Policía Boliviana. Estas entidades buscan fortalecer los controles, realizar inspecciones permanentes y garantizar que las cooperativas mineras cumplan con las disposiciones vigentes en materia de seguridad ocupacional.
Las instituciones coincidieron en que la prioridad es preservar la vida de los trabajadores y reducir los riesgos en el interior de las minas. En ese marco, anunciaron que se impulsarán operativos coordinados y acciones de fiscalización más rigurosas, además de campañas de concientización dirigidas a los cooperativistas, con el propósito de frenar la alarmante cifra de accidentes que afecta al sector minero potosino.