El derrumbe de uno de los pabellones del Cementerio General de Potosí encendió las alarmas en la población, luego de que se confirmara que otro bloque del camposanto presenta riesgo inminente de colapso. El hecho generó preocupación entre vecinos y familiares de personas sepultadas en el lugar, quienes temen que la falta de mantenimiento y supervisión derive en nuevos incidentes.
La concejal municipal Mayra Churata cuestionó con dureza la ausencia de una reacción inmediata por parte de las autoridades ediles. Según manifestó, mientras se producía el derrumbe, la alcaldesa sustituta participaba en actividades vinculadas a las celebraciones de Carnaval, lo que —a su criterio— evidencia una falta de prioridad ante una situación que requiere atención urgente.
La carencia de una respuesta rápida y efectiva incrementó el malestar ciudadano. Vecinos y familias afectadas exigen inspecciones técnicas inmediatas, trabajos de refacción estructural y un plan integral de intervención que garantice la seguridad en el Cementerio General, a fin de evitar mayores daños materiales y preservar la tranquilidad de la población.