Ante la escasez de gas licuado de petróleo (GLP), numerosas familias del Distrito Nº20 se han visto obligadas a recurrir a la leña para preparar sus alimentos, una práctica que refleja la gravedad de la situación que atraviesa la zona. La falta de abastecimiento regular de garrafas impacta directamente en la vida cotidiana de los hogares, especialmente en las amas de casa, quienes deben buscar alternativas para poder cocinar.
El presidente del Distrito Nº20, Daniel Alave, señaló que el carro repartidor de gas no llega con la frecuencia necesaria y, cuando lo hace, el suministro se agota en poco tiempo. Esta irregularidad obliga a los vecinos a caminar varias cuadras o incluso trasladarse a otros distritos en busca de una garrafa, generando un desgaste físico y económico adicional para las familias afectadas.
La problemática ha generado creciente preocupación entre los habitantes, quienes reclaman una solución urgente a las autoridades y a las empresas proveedoras. El acceso al gas es considerado un recurso básico y esencial, por lo que la población exige medidas inmediatas que garanticen un abastecimiento continuo y eviten que más hogares deban recurrir a métodos precarios para satisfacer sus necesidades diarias.