El decreto aprobado por el Gobierno de Rodrigo Paz, que dispone el arancel cero para determinados repuestos destinados al transporte motorizado, no generará efectos inmediatos en el sector. Representantes del rubro advirtieron que la aplicación de la medida será gradual y que sus beneficios recién podrían evidenciarse dentro de aproximadamente seis meses, debido a los procesos administrativos y logísticos necesarios para su implementación.
Desde el sector del transporte explicaron que los tiempos de importación, distribución y regularización de los repuestos hacen inviable un impacto inmediato en los costos de operación. En ese contexto, el dirigente Raúl Alcoba señaló que la eliminación del arancel representa un avance, pero subrayó que su efectividad dependerá de la forma en que sea ejecutada por las autoridades competentes.
Alcoba remarcó además la necesidad de que el Gobierno establezca controles efectivos a través de sus unidades correspondientes, con el fin de evitar distorsiones en el mercado. Advirtió que, sin una fiscalización adecuada, la medida podría quedar limitada en su alcance y no cumplir con las expectativas de los trabajadores del transporte, que esperan una reducción real en los costos de mantenimiento de sus unidades.