La Federación de Constructores de Potosí considera que todavía es apresurado afirmar que Bolivia esté dejando atrás la crisis económica. Pese a ciertos indicios de mejora, el país continúa lidiando con los efectos de la escasez de combustible, el alza del dólar y el encarecimiento de los productos básicos, factores que han golpeado de forma sostenida a diversos sectores productivos y a la población en general.
Aunque en los últimos días ya no se observan largas filas en los surtidores y el tipo de cambio paralelo ha registrado una ligera disminución, los constructores advierten que estos cambios no garantizan una recuperación inmediata. Según el sector, la complejidad del panorama económico exige tiempo, estabilidad y la aplicación de políticas claras que permitan revertir de manera integral la situación actual.
Isidro Quispe, delegado de la Federación de la Construcción ante la COD, expresó que existen señales esperanzadoras, pero pidió mantener la prudencia. Sostuvo que es necesario fortalecer el trabajo conjunto entre autoridades y actores productivos para superar los desafíos que aún afectan al país y encaminarlo hacia una recuperación sostenible.