La Federación de Maestros Urbanos de Potosí declaró estado de emergencia en rechazo a cualquier intento de descentralizar el sistema educativo en Bolivia. Según los dirigentes del magisterio, esta medida representaría una forma encubierta de privatización, similar a la aplicada en otros países, y pondría en riesgo el carácter público y estatal de la educación nacional.
El representante del sector, Rolando Garabito, aseguró que los maestros urbanos no permitirán que se avance con esta propuesta, calificándola como una amenaza directa a los derechos conquistados por el magisterio. “La educación debe seguir siendo un derecho del pueblo y no un negocio para unos pocos”, afirmó, al tiempo de advertir que se organizarán acciones de protesta si el Gobierno insiste con la iniciativa.
Los maestros exigen que cualquier reforma al sistema educativo sea discutida de manera amplia y participativa, con la inclusión de todos los actores del sector. Garabito reiteró que el magisterio urbano se mantendrá vigilante y dispuesto a movilizarse en defensa de una educación pública, gratuita y de calidad para todos los bolivianos.