El sector gastronómico atraviesa un panorama complejo debido al incremento sostenido de los precios de productos básicos como las verduras, el pollo y la carne de res. Los constantes cambios en los costos dificultan la planificación económica de los negocios dedicados a la alimentación, que deben adaptarse día a día a un mercado cada vez más inestable.
Luis Mendoza, presidente de la Asociación de Gastronómicos, señaló que muchos establecimientos se han visto obligados a ajustar sus estrategias para no perder clientela. Una de las medidas más comunes ha sido la reducción en las porciones de los platos, con el objetivo de mantener los precios del almuerzo completo sin afectar la accesibilidad para los consumidores. “Es una medida que nos permite seguir operando, aunque sabemos que no es la solución ideal”, afirmó.
Mendoza advirtió que, si la tendencia al alza continúa, varios emprendimientos podrían enfrentar serias dificultades para sostener sus operaciones. En ese sentido, pidió a las autoridades nacionales analizar políticas de apoyo para el sector, que contribuyan a estabilizar los precios y garantizar la continuidad de una actividad que representa una importante fuente de empleo y dinamización económica en el país.