Potosí, Bolivia – Diversas denuncias ciudadanas han encendido las alarmas respecto a un presunto incremento en la salida nocturna de volquetas cargadas con mineral desde el Cerro Rico de Potosí, sin que exista un control efectivo por parte de las autoridades competentes. Según los reportes, las extracciones se estarían realizando por encima de la cota 4.400, una zona declarada de alto riesgo debido a su inestabilidad y protegida por normativas que restringen las operaciones mineras.
La Diputada Suplente Verónica Sanjines manifestó su preocupación por la situación y cuestionó la ausencia de fiscalización por parte de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol). “No se puede permitir que se siga explotando el Cerro Rico sin ningún tipo de control. Esto no solo vulnera las restricciones establecidas, sino que también pone en peligro un patrimonio histórico y cultural del país”, declaró.
Ante esta situación, distintos sectores exigen una respuesta inmediata de las autoridades nacionales y locales, así como una auditoría sobre las actividades extractivas que se estarían realizando fuera de la normativa. El Cerro Rico, símbolo de la riqueza minera de Bolivia y Patrimonio de la Humanidad, continúa enfrentando amenazas por la sobreexplotación, lo que ha generado preocupación tanto en el ámbito ambiental como patrimonial.