La Federación de Chóferes “1ro de Mayo” denunció el resurgimiento de largas filas en los surtidores de combustible en Potosí, situación que ha obligado a muchos transportistas a pernoctar hasta dos días para lograr abastecer sus vehículos. La escasez vuelve a afectar directamente al sector, que depende del carburante para operar con normalidad y sostener su economía diaria.
Juan José Barahona, dirigente de la Federación, expresó su molestia por la falta de cumplimiento de los compromisos asumidos por las autoridades. “Nos prometieron un mayor suministro, pero la realidad es que seguimos sacrificando horas y hasta días de trabajo esperando en las estaciones”, afirmó, visiblemente preocupado por el impacto en la productividad del gremio.
Los chóferes exigen una solución inmediata y advierten que, de persistir el problema, podrían asumir medidas de presión. Piden transparencia en la distribución de combustible y un control riguroso para evitar el desvío del recurso, que aseguran, está afectando no solo al transporte, sino también a toda la economía local.