A pesar de los constantes operativos desplegados por la Intendencia Municipal, cantinas clandestinas continúan operando en la zona Corazón de Jesús, particularmente en el sector de la cancha Miners, en el Distrito 7. Estos establecimientos ilegales representan un foco de inseguridad y preocupación para los vecinos, quienes han denunciado reiteradamente el incremento de actividades sospechosas y altercados en la vía pública.
El intendente municipal, Álvaro Villa, expresó su inquietud ante la persistencia de estas actividades, a pesar de los esfuerzos realizados para erradicarlas. “No es suficiente con clausurar. Hay que sancionar con mayor dureza”, afirmó, subrayando que muchos de estos locales reabren poco después de ser intervenidos. Según la autoridad, se está trabajando en la creación de una normativa que permita aplicar sanciones más severas contra los reincidentes.
El objetivo de esta reglamentación es avanzar hacia procesos legales que no solo permitan clausurar los espacios, sino también responsabilizar penalmente a quienes insistan en operar fuera del marco legal. Desde la Intendencia, se hace un llamado a la ciudadanía para colaborar con las autoridades denunciando estos puntos y así contribuir a recuperar la tranquilidad en la zona.