Potosí, Bolivia – La crítica situación del Cerro Rico vuelve a generar alarma entre la población y organizaciones defensoras del patrimonio, ante el continuo deterioro que sufre esta emblemática montaña sin que hasta el momento se haya definido una estrategia efectiva de preservación. Conocido históricamente como la “Mole de Plata”, el cerro enfrenta un desgaste progresivo que amenaza su integridad física y su valor como símbolo nacional.
Olinda Rodríguez, representante de la directiva de Derechos Humanos, exigió un pronunciamiento urgente por parte de las autoridades locales y nacionales. Enfatizó que el silencio institucional frente a esta problemática solo agrava la situación, y advirtió que es indispensable actuar antes de que los daños sean irreversibles.
Rodríguez también hizo un llamado a la formulación de nuevas estrategias de protección patrimonial que garanticen la conservación del Cerro Rico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Insistió en que proteger este ícono de la identidad potosina es una responsabilidad compartida que no puede seguir postergándose.